20/04/10

¿Cómo era?

¿Cómo era mi vida antes? No recuerdo bien, y cuándo intento recordar, todo me parece extraño, raro, lejano.

Leí el otro día que el bebé "idiotiza" a la mujer. El artículo era una crítica directa a un libro y su escritora, y se refería a la forma en como el desarrollo del instinto maternal puede llegar a congelar el desarrollo intelectual de la mujer, estupidizándola y rebajándola a una bola emocional de sentimientos diversos. El (la) creador(a) del artículo también le reza a la Mater Sapiens para no dejarnos caer en la tentación de pensar que todo lo que "sentimos" es literatura.

Ciertamente tuve un serio malestar después de leer este artículo, especialmente porque antes de nacer mi hijo, era una completa ignorante en muchas cosas que sólo se aprenden con la práctica. Casi todo se pone a prueba cuando alguien depende de nosotros, y esta responsabilidad nos hace automáticamente dudar de todo: extremismos, idealismos, filosofías, movimientos políticos, literaturas, religiones, cosas que pensábamos ser y que tal vez no eran, o nunca fueron. Parece que todo es un posible "enemigo", un posible ataque a la inocencia, la completa inocencia, la inocencia de un niño que se quita el pañal a escondidas, para salir corriendo por la casa completamente libre, sin nada, como vino al mundo.

Estoy embarazada nuevamente. Puede ser entonces que desde el punto de vista intelectual, soy una idiota. Desde el punto de vista socio-ambientalista, una irresponsable. Dejé de ser aventurera, dicen por allí. Ya no soy tan "cool" como antes -dice mi queridísimo hijastro de quince años.

¿Cómo era entonces? Mi vida antes era eso: mucha aventura, un gran intelecto y una completa falta de sentido.

2 mergulhos:

Quimera disse...

Qué buenas reflexiones Cata. Ellas prueban perfectamente tu agudeza, que no sé si viene de otro época tuya o no (cuando no te conocía), pero que es innegable.

Y me parece increíble que alguien llegue a pensar que un bebé "idiotiza" a su madre. Si fuera cierto tendría que concluir que esa persona habla por experiencia propia y anda con una catizumba de niños detrás, porque es de lo más idiota que he oído.... Y si el autor fuera hombre, pues no me extrañaría tanto... después de todo sería otra manifestación más de machismo y misoginia. Por el resto, es una afirmación muy ignorante de lo que se llama inteligencia emocional que niega la importancia de los sentimientos en la vida de todo ser humano. Pucha, como si tener sentimientos fuera pecado y estuviera reñido con la inteligencia. Talibanes! Hay gente que vive todavía en la edad media del verdadero raciocino.

No Cata, vos seguís siendo aventurera y estás embarcada en una aventura tan legítima como cualquiera y en mi opinión hasta más importante... la aventura de la maternidad, de la cual no se sale sin grandes enseñanzas que de otro modo no se adquieren, pero eso no tengo que decírtelo.

Tartaruga disse...

Gracias Quime. Espero que estes bien!!! un abrazote!!!