Estaba durmiendo,
era solamente uno.
Grande,
su mirada verde,
sonrisa semi-abierta.
Así se instaló
en mi sueño, y sólo ahora
me pregunto,
quién es,
qué quiere?
No creo,
no recuerdo combatirlo,
tan sólo temerle,
no creo,
no recuerdo su muerte.
Debe estar arrinconado,
esperando su momento.
3 mergulhos:
no me vas a creer como llegue a este alacran. la vida, vos sa-sabes.
que dicha los dias que no vuelven. te adoro.
!!!!!!!!! también te adoro! cuidate!
me encantan los alacranes,que dicha un poema para todos los alacranes del mundo que merodean las esquinas de los cuartos...realmente los extraño...como a ustedes dos...ajja
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