25/06/11

Escuela

Una madre nunca será suficiente. A los dos años mi hijo ya quiere salir de casa, y comenzó a exigir su derecho a la socialización. OK. La búsqueda pertinente de escuelas en Curitiba me hizo pasar por una crisis interna del tipo de educación que podría ofrecerle a mi hijo. Las propuestas pedagógicas de los jardines de infancia se resumieron a una estafa, rotundo negocio. La escuela suiza parecía un sueño, un tanto cara, pero al menos en aquél lugar mi hijo aprendería alemán y estaría rodeado de pieles blancas y cabelleras claras. Infelizmente, considerando la dificultad de que la tal escuela está ubicada muy distante del centro, y reconociendo que la segunda persona al mando de ese lugar era claramente una suiza alemana alta y frondosa con la sonrisa amarilla de quien fuma sin parar,.. tal vez renunciar al sueño de la educación europea en un país emergente no nos afecte tanto después de todo. Cuando veo personas inteligentes en el mundo haciendo cosas estúpidas, pienso que no me interesa enseñarle idiomas y academicismos a mi hijo. Cuando pienso en los resultados de un adolescente inteligente que domina 3 idiomas y recibe toda la dedicación posible, pero prefiere optar por el sonambulismo de la droga y la vida leve, no creo que las escuelas o las familias estemos preparados para educar a los nuestros. 
Volver al comienzo, casa. Una madre no es suficiente. Mi hijo de dos años exige salir de casa. Yo me niego a salir de casa. No es posible alienar a mi hijo de esta forma. Mi esposo preguntó: "-y ahora, cuál nos queda?". Yo le respondí irónicamente, conociendo con antecedencia la respuesta automática de quién no se ha dignado a bautizar a sus hijos: "-la escuelita católica en la esquina del parque.."
Así fue como mi hijo Alexandre Frederico entró en la Escola Santa Terezinha do Menino Jesus, y ya tiene dos meses maravillosos de socialización, intercambio de bacterias, rutina, alegría, fiestas, comidas, pero especialmente amiguitos de todos los tamaños y colores. 
Ayer, antes de dormir mi hijo se acercó a mí, juntó las dos manos y dijo, "Obrigado papai do céu. Aaaamen!" y me dió un beso... OK, pensé, en estado de shock, -mi hijo tiene dos años, aprendió a rezar, y no fui yo quién le enseñó.
Que vivan las monjas.

1 mergulhos:

maluigi disse...

Ahh, pues es un descanso para vos...allá en CR, no acostumbramos a ir tan rápido a la "maternelle", entramos tipo 4-5 años al kinder, y después ya a la preparatoria....
me imagino que uno se cuestiona esas cosas,(que va a ser de mi hijo!!!) y al final, el mundo, con monjas, o alemanas con dientes amarillos, son escenarios x, después cada uno ve para donde agarra...
Además está super güila, es un bebé, pero va a aprender canciones, rezos y demás...digamos que lo importante es la socialización como vos decís...
pero uno piensa siempre, como lo hicieron los papás de uno, colegio privado, público...que hace la diferencia....difícil saberlo..
bueno saludinhos....